Historia, arquitectura y sierras

    Si visitan Sierra de la Ventana hay un paseo autoguiado que vale la pena hacer. La idea es pedalear hasta Saldungaray, poblado vecino a 9 kilómetros del centro de Sierra...Si están en Villa Ventana les conviene ir en auto, dejarlo ahí, hacer la travesía en bici y volver en auto o micro hasta donde estén....Hay que ir atentos por la ruta y no perderse en los verdes y ocres que ofrecen las serranías en la estación que vayan.

   Ya ingresando al pueblo viajamos a 1833 para imaginar la posta de la campaña al desierto de Juan Manuel de Rosas y en lo que se convertiría: el Fortín Pavón, con sus ocho ranchos de adove y techo de paja, mangrullo y foso...Cerramos los ojos para derribar casas, alambrados y  a la vera del río Sauce Grande, las tropas hacen un alto después de un arduo día de viaje. Allí descansarán y al calor de la fogata seguirán delineando paso a paso las excursiones contra los indígenas pampas, ranqueles, tehuelches y mapuches de la zona para incorporar tierras  y crear las soberanías provinciales sobre los territorios...






 ....la república reportaría un inmenso bien y una riqueza positiva si en el acto de concluir la campaña contra los tiranos, nos juntásemos en un punto céntrico y combinamos una formal expedición que tenga por resultado la conclusión total de este malvado y de todos los indios que hostilizan nuestras fronteras, haciéndonos tanto mal... le escribiría Rosas a Quiroga, anticipando parte del plan.

   
   Seguimos rumbo. En la plaza principal viene a nuestro encuentro el cuidador. Nos cuenta que tanto Salamone, el creador de las obras que veremos y a esta altura él, ya son famosos. Sabíamos del arquitecto, decimos. Si, yo recibí a  Mario Markic y estuve con él aquí mismo, donde ahora están ustedes. ¿Quieren saber las obras que van a ver?
Su enumeración incluye los bancos de la plaza donde apoyamos las bicicletas, el mástil, la municipalidad, el mercado, el cementerio...Nos indica cuidadosamente el orden de aparición, las calles a tomar y nos impulsa a volver a Sierra de la Ventana por el camino de tierra para no perdernos el matadero.





     La Ruta de Salamone excede ampliamente Saldungaray: sus edificios plagados de angulos rectos y hormigón se dispersan por más de veinte pueblos y ciudades de la provincia de Buenos Aires. Más bien: se imponen. Hay algo de desmesura en este plan urbanístico.  El gobernador Fresco plasmó en forma titánica su  "Dios, Patria y Hogar" y el resultado de aquella aventura de cuarenta meses son más de sesenta obras diseminadas por Azul, Guamini, Carhue, Puán, Coronel Pringles, Balcarce, Torquinst y Rauch.








    Para la vuelta encontramos el camino de tierra que el cuidador de la plaza nos indicó y con viento a favor, hicimos los 9 kilómetros de vuelta a Sierra, felices, con el aire del sudoeste pampeano golpeandonos la cara y los ojos bien abiertos. Como los niños, no queríamos que se termine esta odisea...por eso, En Viaje está preparando "La ruta de Salamone" en omnibus ¡y bicicleta!


Historia, arquitectura y sierras. Part. 1 Saldungaray



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