Quiero viajar

        A todos nos pasó. Pensar, hasta decir en voz alta "quiero viajar". ¿A dónde? te pregunta el ocasional interlocutor con aire despreocupado. En verdad, si nuestro deseo está claro y tiene la suficiente fuerza, ninguna opinión sobre tu viaje te detendrá. "Quiero ir a un desierto donde crecen flores únicas en su especie y es tan particular y hermoso que encandila hasta al ser más frío del planeta". Hay que hacer caso, mucho caso, a esas ideas. Después hacerte lugar y tiempo para darles forma, porque con pensarlo no es suficiente. ¿Cómo empiezo a organizar mi viaje? me preguntaron, ustedes, lectores, en comentarios y mensajes. Aquí esbozo la respuesta para que emprendas tu viaje sin titubear.  

  O titubeando ¿Por qué no? ¿Quién dijo que no íbamos a tener inseguridades antes de cumplir con nuestra travesía? Y si estás solo o sola ¡con más razón! Sin ponerme en gurú del viaje pero creyendo, si, que los viajes más lindos empiezan con estas primeras líneas. 
1 Nuestras frases viajeras (o deseos en forma de frases) 

       Todos las decimos, vos tendrás las tuyas. Las mías son del tipo "me encantaría cruzar los Andes a caballo, hacerme amigos y cuando esté en lo más alto, pedir un deseo y recordar a mis seres queridos". Más de una vez me pasó que quien estaba enfrente ¡lagrimeó! y no mi madre, lo juro. "Quiero surfear en el lugar donde estén las olas más grandes del mundo". Para empezar, tenés que decirlas. En general, la primera aparición de estas frases es presentarse aniñadas o sin sentido: "Quiero acampar en una sierra y ver las estrellas desde la carpa", podría ser un buen punto de partida.  Pensá, imaginate la tuya. Imaginate en algún lugar o yendo hacia allí. Ahí empieza todo. Alguien dijo: un viaje de mil millas empieza en el primer paso. Y cuanta razón tenía. Mis primeros pasos los dí hace quince años de periodista y viajera. Sé técnicas y tengo herramientas. Hoy, viajar es enfrentarme a ver todo de nuevo.  

2   Materializa tu viaje

     Con esto no me estoy refieriendo al hacerlo, que, claro está, es nuestro objetivo. Hablo de materializarlo desde el momento de tu frase célebre. La heladera es un buen sitio para pegar un papel con la frase y día a día tengas que leerlo. Eso como punto número uno. Después considero materializar a mentalizarte en la aventura. Comprar un mapa, aunque no sepas bien donde vas. Imprimir hojas y hojas con información del destino, leerlas, tener un marcador a mano, marcarlas y hacer anotaciones a los costados, aunque luego no sigas estrictamente ese recorrido. Comprarte una mochila. Empezar a pensar en tu equipaje. Tener unas buenas zapatillas. Adquirir un cuaderno, lapiceras, biromes y aún sin salir, tener tu diario de viaje. Ahí vale todo. Pensar que llevarías e ir descartando lo innecesario. Creo, por experiencia propia, que los viajes empiezan mucho antes de hacerlos. Talvez en los sueños, pero ahí nos metemos en otro terreno...

3 Organizate

      Una vez hechas todas las averiguaciones, lanzarte de lleno. Sacar pasaporte si hiciera falta, estudiar y comprar pasajes, al menos los más largos. Eso depende de cada quien. Muchos prefieren tener todo organizado y otros, como yo, solamente saber el destino final y sobre la marcha armarme otros sub-destinos.  Sabrás que hoy eso es muy fácil de organizar. En la web podés agilizar mucho de tu viaje, desde conseguir alojamiento hasta reservar los pasajes. En ambos casos no hace falta tener tarjeta de crédito. Hay lugares, con mayor y menor comodidades (desde Hostels hasta hoteles de tres y cuatro estrellas) donde podés hacer todo el trámite del pago una vez en destino. Ya los hoteles de más categoría, se manejan muchas veces con reservas en depósitos bancarios. Ahora, sea cual fuera lo que elijas, no es un impedimento no contar con tarjeta de crédito, aunque, claro, te dá algunas facilidades y sobre todo, comodidad. Es muy conveniente digitalizar todos los papeles, desde las reservas, documentos y pasajes. Si llegás a extraviarlos, tenés un archivo digital para recuperarlos Las listas de viaje son de mucha utilidad. Las recomiendo. 
4 Hacete preguntas

      Conviene hacerse preguntas con respuestas asertivas y afirmativas, para que la pregunta no se convierta en una piedra o un impedimento para tu viaje. No escuchar las preguntas y miedos del resto y prestar atención solamente a los tuyos. Las preguntas pueden ir desde ¿Quiero vacaciones? ¿Es un viaje para trabajar? ¿Cuál es el objetivo o los objetivos de este viaje en particular? ¿Viajo como mochilero? ¿Voy a hoteles? ¿Cómo es el clima del lugar donde voy? ¿Qué llevo? ¿Qué dejo? ¿Voy solo, con alguien? ¿Con quién viajar? ¿Quiero ser periodista de viajes? ¿Viajo para escribir? ¿Para trabajar en destino y seguir viajando? Todas o algunas de estas preguntas y sus respectivas respuestas varían de acuerdo a quien viaja y al propósito del viaje. Ojo, viajar sin ningún propósito también es una opción de pregunta y respuesta. Y más que seguro que surgirán otras preguntas, yendo como viniendo. Eso si. Al volver, estarás pensando en un próximo viaje. 

 

5 Viajá a tu manera (yo soy turista) 

       Mis tips viajeros puede que te sirvan como base. Creo que el mejor viaje es el que hace cada quien y la forma, claro, varía. Talvez te interese comprar un paquete con todo incluído, hacer un crucero o andar en kayak en grupo. Todo vale. No hay viajes más libres que otros, ni el mochilero es más libre que uno que hace un crucero o se aloja en un hotel cinco estrellas. No podría decirte si es mejor ser turista que viajero. Cada cual elige.  Está bien, seamos los protagonistas de nuestros viajes y hagamos lo que nos dicte nuestro instinto...y si queremos sentirnos especiales, también está perfecto. Ahora, a no engañarse. En esto del viajar no conviene cargar con muchos preconceptos. Lo interesante, es que cualquier viaje te los derriba.  





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