Sin motivo

Los viajes son así: están bien porque rompes con la monotonía, porque te mueves con ojos curiosos todo el día, porque tienes la sensibilidad a flor de piel y también porque haces cosas poco racionales, como ir a un lugar sin motivo concreto. Solo porque te gusta el nombre o porque ocupa el extremo de un mapa.

Boomerang. Viaje al corazón de Australia. Xavier Moret.





Comentarios