El vino del Valle

Pajarete es su nombre. Como el viñedo de Andalucía, Monte de Pajarete. Desde esa región, los jesuitas trajeron la receta al Valle del Huasco hace más de 400 años. Parece ser que solo este valle del norte de Chile fue fértil para producir la uva que le da el sello al vino.

De un canela pálido, generoso en alcohol, muy dulce y algo ácido, el pajarete tiene un secreto: su equilibrio. A falta de éste en una merienda apretada en la habitación del hotel, mi pajarete cayó al suelo. Lo probé y también lo sentí al despertar, envuelta en la ligera esencia de uvas dulzonas y prometedoras.

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