Subir es lo mejor / Galería Guemes

  Cuando estudiaba turismo, los temas recurrentes eran la creación de edificios, la fundación de pueblos y ciudades, los estilos arquitectónicos, los monumentos y curiosidades varias y de todo tipo –y rubro-. En lo personal, no sólo me gustaban, sino que aprendía nombres y fechas con precisión milimétrica. A veinte años de aquello recuerdo, curiosamente, al arquitecto Gianotti, que construyó en art noveau un edificio y pasaje comercial “moderno” sobre Florida, pensado por dos empresarios salteños a la manera de las galerías europeas de principios de siglo XX.




Hablamos de la Galería Guemes, la de las vistas. En aquel entonces, como ahora, tuvo variedad de usos –oficinas, comercios, teatro, cabaret y restaurant- y en sus 14 pisos, 87 metros, 350 oficinas, 70 departamentos de lujo, dos restaurantes y pista de baile, fue el primer rascacielos de Buenos Aires.
En el piso 14 está el acceso a la cúpula. La panorámica de 360° ofrece edificios, torres, frisos y río. Y allí está José quien cuenta que, depende el visitante, él es guía y cuidador.
-Si mirás por aquel hueco vas a ver la punta del Obelisco -me dice y obedezco.
No es fácil encontrarlo. Con la insistencia sucede: un cuadrado minúsculo encerrado en un triángulo. Fácilmente se vé la torre de la Legislatura, el Edificio Comega, el ex Banco de Boston, la torre Bouchard, el edificio Otto Wolf y no tan fácilmente, tantos otros. Hay tiempo, José hablará de todos y cada uno.
Vale la pena internarse en este microcosmos urbano futurista y autosuficiente con alardes técnicos inusitados para la época de su creación. Hasta Cortazar la evocó en el cuento El otro cielo: 

...pasaje Guemes, territorio ambiguo, hacia el año 1928 era la caverna del tesoro en que deliciosamente se mezclaban la entrevisión del pecado y las pastillas de menta, donde se voceaban las ediciones vespertinas con crímenes a toda página y ardían las luces de la sala del subsuelo donde pasaban inalcanzables películas realistas. 
   Desde el 2016 puede visitarse el departamento del sexto piso donde vivió el autor de El principito,  durante su estadía en Argentina.  Antoine de Saint-Exupéry llegó al país en octubre de 1929 y solo vivió 15 meses en Argentina mientras fue Director de Tráfico de la Aeroposta Argentina, empresa de correo y pasajeros, filial de la Compagnie Générale Aéropostale de Francia. En este departamento  comenzó a escribir Vuelo nocturno, ambientado en Argentina y convivió con una foca que trajo de uno de sus viajes por la Patagonia. 
Florida 165 / San Martín 170
Ciudad de Buenos Aires.
Lu. a Vie. de 8 a 20 hrs.
Sábados de 9 a 15 hrs.
Dom. y Feriados, cerrado

Mirador Galería Guemes Florida 165. De lunes a viernes. Turnos a la mañana y la tarde. Entrada $ 20




    
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