Saludos desde

Del principio. Hace 140 años surge un medio para comunicarse con otras personas y sortear distancias y olvidos: la tarjeta postal. No fue la idea brillante de un iluminado, sino el devenir inevitable de la comunicación postal cuando se hizo necesario trasmitir mensajes cortos y efectivos. La iniciativa pública logra entonces que estos mensajes breves comiencen a intercambiarse masivamente.

El lugar. Las primeras se editaron en Austria como enteros postales por la administración oficial y de acuerdo al modelo de Emmanuel Hermman, un catedrático en Economía de la Academia Militar de Wierner-Neustadt en Austria, quien hizo circular como correspondencia privada varios trozos de papel sin sobre. La idea, sin embargo, había aparecido cuatro años antes en un congreso postal en Prusia. Allí hablaron de innovar, implementar una nueva forma y  de comunicaciones oficiales al descubierto.

La forma. De cartón rígido, su peso oscilaba entre 3 y 5 gramos. Las hubo de  corcho, seda, madera, cuero, pluma y cabello.
En 1878 la Unión Postal Universal estandarizó el tamaño a 14 X 9 centímetros. Se escribe en el frente y los sellos postales como la dirección del destinatario en el anverso. Poco y casi ningún espacio para imágenes.
Luego habrá una transición de la tarjeta postal oficial a la ilustrada que es editada y comercializada en forma privada al margen de las oficinas de correos. Ya se escribe el mensaje por un lado y por otro ocupando todo el frente, la ilustración.

Saludos desde. La tarjeta postal se instala como un sistema eficaz de comunicación escrita popular y redefine su rol: ya es un instrumento artístico y documental. Los primeros años del siglo XX son la edad de oro de la postal. Un medio que viene a disponer imágenes del mundo a todo el mundo. 

Fórmula tarjeta postal ilustrada. Otras actividades acompañan y fomentan la  expansión de la tarjeta postal. La fotografía, la industria y el turismo son parte de este fenómeno de uso masivo. Los temas, variados: vida cotidiana, desnudos, fauna, flora, armas, mecánica, deportes, aviación, automoción, realeza. Se multiplican los coleccionistas y las asociaciones cartófilas.  

El auge escribir mensajes sobre la ilustración y en el anverso el nombre, la dirección del destinatario y el estampillado fue la norma general hasta el 1900. Ya entrado el siglo XX, es en Gran Bretaña que el anverso se divide en dos partes, con el lado izquierdo para escribir, el derecho para la dirección y la imagen en todo el reverso. Otros países van adoptando esta modalidad y se de a poco la postal se convierte en el medio de comunicación más popular.

Los temas Monumentos, vida cotidiana, trajes, paisajes, desnudos, fauna, flora y armas son algunos de los tantos temas que explota la tarjeta postal. A estas se suma el trabajo de pintores, dibujantes, fotógrafos y la incipiente publicidad, con su amplio abanico de temas y productos.

La edición Fue en 1878 cuando se imprimen las primeras tarjetas postales en nuestro país. En 1889, el correo argentino lanza otra serie. En España, es en 1895 cuando la casa de artes gráficas de artes gráficas Hauser y Menet imprime en fototipia las primeras tarjetas postales. Luego las harán  Fototipia Lacoste (Laurent), Roisin, J. Thomas, Fototipia Escolá o al editor Ángel Toldrá Vianzo (ATV), Purger & Co. Abundan imágenes de fotógrafos anónimos. 

La propaganda En el período de entreguerras la tarjeta postal adquiere otro fin. Ya no es la comunicación de antaño, con saludos cordiales y temas de negocios. Ahora es un efectivo instrumento de propaganda bélica y política utilizada para determinados fines. La mayoría de las tarjetas postales impresas en la Guerra Civil Española, por ejemplo, reproducen carteles de guerra que animan a las tropas en su lucha, caricaturizan al enemigo y justifican el enfrentamiento bélico.

Postales hoy La tarjeta postal hoy es valorada por coleccionistas o románticos. También es, a fuerza de costumbres, un objeto souvenir, que da cuenta de nuestro movernos por el mundo y dar testimonio de ello.
Medios de comunicación, nuevas tecnologías, fotografía, telefonía e Internet dan cuenta de una transformación en el uso e impresión de la tarjeta postal.
Internet generaliza el uso de la postal electrónica que por su velocidad de emisión y recepción y la maquinaria multimedia puesta a su servicio cautivan millones de adeptos.


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