Postre autografiado



 Domingo en Balcarce. Está nublado, ideal para una merienda recargada. A lo lejos, mecánica, una voz de altoparlante llega hasta la habitación del hotel donde estoy.
Y ahí llega una mujer en esta competencia. Es el puesto cuarenta y cinco. Aplausos por favor.
 Algo me estoy perdiendo. Agarro mi mochila, cargo mate, cuaderno y medialunas y voy  al parque de veinte hectáreas con un cerro de cima áspera y base boscosa: el Triunfo.
   Bajar siempre es más fácil. Hay en el aire pan recién horneado, tortas de chocolate y recuerdos de infancia.  Camino hacia el altoparlante. Carnicería Roma, Bicicletas Marta, Panadería Délices, también en Balcarce. La maratón del Triunfo está por comenzar, ya están todos los participantes. 
   Me falta poco para llegar pero me desvío al ver La Cabaña, en la 26 entre 21 y 23. Entro y no se que pedir. Hum, primero un pan.
  ¿Casero o común? pregunta la mujer que me recibe con una sonrisa. “Casero”, digo, para ganar tiempo y seguir eligiendo cosas ricas que llevaré y no comeré –al menos hoy no- Un pan, bizcochos, pancitos rellenos con salame, dos sándwiches de miga para la tardecita, un pastelito. La introducción justa para charlar sobre cosas ricas. ¿Sos vos la autora de todas estas delicias?
-No, es mi marido. Que es maestro pastelero.
Oscar Lufriego y Marta son los dueños de este pequeño emprendimiento familiar que ya cumplió su primer año de vida. Aquí trabaja, de una y otra forma, toda la familia. Si abrís la heladera vas a encontrar el postre Balcarce, me dice cómplice. ¿Puedo?
-Claro
Ella no me lo dice en ese momento pero Oscar es uno de los pasteleros más conocidos en Balcarce. Este señor es el que viene haciendo el famoso postre desde que era “Imperial” en la París y la Comoantes. El postre se hará popular y será elaborado  y ofrecido por diferentes dueños. Este se llama brazo de gitano, me cuenta Marta. Naranja y ancho, relleno de crema.
-Y aquel de allá es el Balcarce, dice, señalando más atrás.
 
   Ahora están pensando en organizarse más. Volver a comercializar el postre, en cajas, formal. Aunque de a poco. Todo lleva un tiempo de elaboración, me cuenta cuando le pregunto el cuando.
   En agosto, durante dos días, se hace la fiesta-competición-concurso de postres, en donde más de treinta pasteleros y aspirantes presentan su versión del postre Balcarce. Todos se parecen: base de bizcochuelo, merengue, dulce de leche, crema chantilly, coco rallado, vainilla en polvo, marrón glacé, nueces, praliné, crema de leche, pasta de almendra y  azúcar impalpable para sellar la diferencia: la inicial del pastelero. El autógrafo.

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