Mujeres

      Por un concurso de fotos hice un viaje imaginario a través de diferentes actividades de mujeres mayores de 60 años.  Mi aporte fue Rina, una mujer argentina que cocina a diario -en un reducido espacio de 3 por 5 metros- para más de 100 niños de la localidad de Dock Sud, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.. En un día de verano como el que yo la visité –se inauguraba una pileta olímpica- hacer un guiso de arroz en esa cocina fue trepar a los 50 grados. El calor es amor y esta cocina estalla.

  Virtualmente conocí a la madrileña Lola, con sus 87 a cuestas y comandando la Librería de Mujeres de Madrid, una biblioteca multitemática en la que todos y cada uno de los libros que pueden encontrarse en sus anaqueles fueron escritos por mujeres o hablan sobre mujeres. Un proyecto que cobró vida en el año de reivindicación del movimiento feminista de España, 1978 y según sus dueñas “entonces como ahora especializada en feminismo y cuentos infantiles no sexistas”.

En aquel entonces empezó su andadura como librera. En el año 1986, junto con Ana y su hija Elena, tomaron el relevo de la Librería de Mujeres. "Nuestra Historia, la de las mujeres, pasa día a día por sus manos y ella sigue ahí, introduciéndonos y formando parte”, nos cuentan.


Dicen de sí mismas:
“Tres generaciones de mujeres han atravesado nuestras puertas y tres generaciones de mujeres las hemos recibido, creando una impensable complicidad entre todas. Aquellas chicas que venían de la mano de sus mamás, abuelas o tías para escoger libros de cuentos, hoy ya son mamás o están embarazadas. También las hay que se acercaron (y se siguen acercando hoy día) por sí solas o de la mano de otras amigas, y que han decidido no ser mamás. Y todas juntas hemos celebrado y compartido con nuestras clientas y amigas nuestras menopausias, el nacimiento de nuestras criaturas, nietas y nietos. Hemos arreglado el mundo !si nos dejaran a nosotras!. Y hemos llorado juntas nuestras pérdidas”.
“Así que como podéis ver somos una empresa familiar de mujeres, que como las brujas de antaño en un círculo nos damos energía, trabajamos cogidas de las manos y transmitimos nuestros saberes entre nosotras y a las múltiples y solidarias mujeres que se acercan a nuestro bosque lleno de libros con los saberes de otras mujeres”.
Pensar, cuestionar, buscar perspectivas y nuevas formas de estar en el mundo. ¿Feministas? Si, claro. Militantes. 




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